miércoles, 29 de mayo de 2013

CORPUS CHRISTI



Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. Corpus Christi es la fiesta de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

EXPLICACION DE LA FIESTA

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.
Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.
ORIGEN DE LA FIESTA:
Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Por diferentes intrigas tuvo que irse del convento. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.
Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.
La fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo se celebra el jueves siguiente a la fiesta de la Santísima Trinidad, dentro del tiempo ordinario. Surgió para afirmar la presencia real de Jesús en la Eucaristía en contra de graves errores de algunas personas, que negaban tal presencia y luego fue extendida a toda la Iglesia por el papa Urbano IV en 1264.
Al principio se llamaba Corpus Christi, más tarde se llamó también "fiesta de la Eucaristía". Aunque sea jueves, es un día de precepto, es decir, los católicos debemos de ir a Misa, para cumplir con el tercer mandamiento de la Ley de Dios. 
Esta solemnidad no sólo nos invita a adorar la presencia sacramental de Jesús en el Sagrario, sino que nos lleva a reflexionar sobre el valor de la celebración eucarística o Misa, y a vivir de acuerdo con la doctrina de Cristo y su acción salvadora.

¿PARA QUÉ VOY A MISA?


Participar en la Eucaristía, no es como ir a ver un espectáculo, sino unirse al culto más grande que el hombre pueda realizar, porque no es el ofrecimiento de oraciones u obras buenas lo que se hace, sino el mismo ofrecimiento de Cristo, al cual el hombre se une mediante la aceptación de la Palabra de Dios, el ofrecimiento de sí mismo, y la recepción del Cuerpo y la Sangre del Señor.

No es suficiente con estar en Misa físicamente, es necesario participar activamente en ella, desde el inicio, hasta el final; interesarse por las lecturas y compartir las oraciones y los cantos, todo esto nos dispone a lo más importante: la comunión. Para "unirse en común" con Cristo y los cristianos, sólo así se forma lo que llamamos una "comunidad".

La comunidad cristiana es, desde sus inicios, una comunidad eucarística, su vida y crecimiento depende de la participación en este sacramento. No se puede ser cristiano - católico, sin asistir a Misa y frecuentar el sacramento de la Eucaristía, al menos una vez por semana (cada domingo); privarse de este vital alimento es para el espíritu, como dejar de comer para el cuerpo.

Su principal finalidad es la adoración a la presencia de Jesús. Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.
Este día se recuerda la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el  Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.
Las celebraciones del Corpus suelen incluir una procesión en la que el mismo Cuerpo de Cristo se exhibe en una custodia.

CONCLUSION:

SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO. El riesgo siempre es el mismo: Comulgar con Cristo en lo íntimo del corazón, sin preocuparnos de comulgar con los hermanos que sufren. 
Compartir el pan de la eucaristía e ignorar el hambre de millones de hermanos privados de pan, de justicia y de futuro. No podemos comulgar con Jesús sin hacernos más generosos y solidarios. 
No podemos darnos la paz unos a otros sin estar dispuestos a tender una mano a quienes están más solos e indefensos ante la crisis. (JOSE ANTONIO PAGOLA).

LEER, REFLEXIONAR  ELABORAR UN CUESTIONARIO (6) PREGUNTAS Y HACER EN UN CUARTO DE CARTULINA UNA CARTELERA EN GRUPOS DE  A  4.

jueves, 16 de mayo de 2013



¿QUÉ ES PENTECOSTÉS?

Una festividad cristiana que data del siglo primero y estaba muy estrechamente relacionada con la Pascua.


¿QUÉ ES PENTECOSTÉS?
Originalmente se denominaba “fiesta de las semanas” y tenía lugar siete semanas después de la fiesta de los primeros frutos (Lv 23 15-21; Dt 169). Siete semanas son cincuenta días; de ahí el nombre de Pentecostés (= cincuenta) que recibió más tarde. Según Ex 34 22 se celebraba al término de la cosecha de la cebada y antes de comenzar la del trigo; era una fiesta movible pues dependía de cuándo llegaba cada año la cosecha a su sazón, pero tendría lugar casi siempre durante el mes judío de Siván, equivalente a nuestro Mayo/Junio. En su origen tenía un sentido fundamental de acción de gracias por la cosecha recogida, pero pronto se le añadió un sentido histórico: se celebraba en esta fiesta el hecho de la alianza y el don de la ley.
En el marco de esta fiesta judía, el libro de los Hechos coloca la efusión del Espíritu Santo sobre los apóstoles (Hch 2 1.4). A partir de este acontecimiento, Pentecostés se convierte también en fiesta cristiana de primera categoría (Hch 20 16; 1 Cor 168).
PENTECOSTÉS, algo más que la venida del espíritu...
La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.
Aunque durante mucho tiempo, debido a su importancia, esta fiesta fue llamada por el pueblo segunda Pascua, la liturgia actual de la Iglesia, si bien la mantiene como máxima solemnidad después de la festividad de Pascua, no pretende hacer un paralelo entre ambas, muy por el contrario, busca formar una unidad en donde se destaque Pentecostés como la conclusión de la cincuentena pascual. Vale decir como una fiesta de plenitud y no de inicio. Por lo tanto no podemos desvincularla de la Madre de todas las fiestas que es la Pascua.
En este sentido, Pentecostés, no es una fiesta autónoma y no puede quedar sólo como la fiesta en honor al Espíritu Santo. Aunque lamentablemente, hoy en día, son muchísimos los fieles que aún tienen esta visión parcial, lo que lleva a empobrecer su contenido.
Hay que insistir que, la fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tenemos la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.
Es bueno tener presente, entonces, que todo el tiempo de Pascua es, también, tiempo del Espíritu Santo, Espíritu que es fruto de la Pascua, que estuvo en el nacimiento de la Iglesia y que, además, siempre estará presente entre nosotros, inspirando nuestra vida, renovando nuestro interior e impulsándonos a ser testigos en medio de la realidad que nos corresponde vivir.




ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Espíritu Santo que hacéis elocuente la lengua de los niños, ilustrad la mía y haced que descienda sobre ella vuestra bendición, dadme inteligencia para comprender, memoria para retener, facilidad y abundancia de palabras para expresarme, abridme la entrada de la ciencia, dirigid mis progresos y sé término de ellos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

LEER, REFLEXIONAR, ELABORAR UN CUESTIONARIO CON SUS PROPIAS PREGUNTAS (6) INVESTIGAR LOS SIETE DONES Y LOS DOCE FRUTOS DEL E. SANTO. PARA MAYO 23.

martes, 7 de mayo de 2013






VIRTUDES HUMANAS
Los actos moralmente buenos producen como fruto las virtudes humanas. Estas son disposiciones estables de nuestro entendimiento y actitudes firmes de nuestra voluntad, que regulan nuestras pasiones y ordenan nuestra conducta conforme al llamado amoroso que nos hace Cristo Jesús.
Por desempeñar una tarea básica tan básica en nuestra vida espiritual, la iglesia llama “cardinales” a las siguientes cuatro virtudes:
PRUDENCIA: guía la conciencia en su juicio y es la recta de la acción, como la llama Santo Tomás; nos mueve a discernir en toda ocasión cuál es nuestro verdadero bien para así elegir los medios más apropiados para alcanzarlo.
JUSTICA: nos llena de una firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.
FORTALEZA: modera la atracción que sentimos por los placeres, nos hace sobrios en nuestra manera de vivir, alejándonos así de vicios y de conductas cuando menos ridículas. Las anteriores cuatro virtudes morales se adquieren a través de un esfuerzo humano, con la ayuda del Espíritu Santo.



LAS VIRTUDES TEOLOGALES
Se llaman teologales por tener como origen y fin a Dios mismo. Son garantía de la acción del Espíritu Santo en nosotros, pues es EL quien nos las infunde para hacernos capaces de actuar siempre como hijos de Dios y así llegar al Reino de los cielos. Crecen en nosotros cuando practicamos buenas obras.
FE: es un don de Dios, un regalo que nos hace sin que hayamos hecho méritos para merecerlo. “Creer es un acto del entendimiento, que asiente a la verdad divina por el imperio de la voluntad movida por Dios mediante la gracia” (Tomás de Aquino). Por la fe creemos en Dios y en todo lo que Él nos ha revelado en las sagradas Escrituras y a través de la iglesia.

ESPERANZA: es el anhelo de felicidad puesto por Dios en el corazón de todo hombre: nos da fuerzas en nuestros desalientos para no dejarnos sucumbir.

CARIDAD: es la virtud que nos permite amar a Dios sobre todas las cosas, y a nuestro prójimo como a nosotros mismos, por amor de Dios. San Pablo así la describe en su carta a los corintios  (1 Co 13.4-7): “El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta".






EL SEÑOR ARZOBISPO DE CALI 
POR DECRETO NO. 202, TENIENDO EN CUENTA:
Que el Santo Padre Benedicto XVI ha promulgado, en la Iglesia Universal el AÑO DE LA FE, con motivo de la celebración de los 50 años del Concilio Vaticano II y los 20 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, desde el 11 de octubre del 2012 al 24 de noviembre de 2013.
Que el decreto de la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, se pide determinar los lugares donde podrán alcanzar el don de la  indulgencia plenaria a lo largo del AÑO DE LA FE, así como los días durante este tiempo en que también se puede alcanzarla, Que el AÑO DE LA FE, establecido por el Santo Padre Benedicto XVI, está dedicado a lograr y a vivir la profesión de la fe verdadera, a su recta interpretación, al crecimiento y madurez de la fe católica.
Que durante todo el AÑO DE LA FE, se pueden obtener los beneficios de la indulgencia plenaria de la pena temporal para los propios  pecados, impartida por la misericordia de Dios, y aplicable en sufragio de los fieles difuntos.
Concede a los fieles católicos de la Arquidiócesis de Cali, la  indulgencia plenaria otorgada por el Sumo Pontífice, cuando participen devotamente de un ejercicio de piedad, visiten un lugar sagrado, un templo parroquial destinado para tal fin o participen de las ceremonias religiosas, con motivo del  AÑO DE LA FE, Y concluyan con el rezo del Padre Nuestro, la profesión de fe en cualquier forma legítima, las invocaciones a la virgen María y, según el caso, a los Santos Apóstoles o Patronos.
Los templos para ganar la indulgencia plenaria en la Arquidiócesis de Cali, son los siguientes:

Iglesia Catedral de San Pedro
Parroquia San Fernando Rey
Parroquia del Santísimo Sacramento
(El Templete)
Templo de San Francisco
Capilla de la Merced
Capilla de San Antonio
Santuario Señor Jesús de la Divina Misericordia
Santuario de la Milagrosa
Santuario Nuestra Señora de Fátima
Santuario Nuestro Señor del Buen Consuelo (Yumbo)
Parroquia Nuestra Señora del Rosario (Jamundí)
Parroquia San José (La Cumbre)
Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Robles)
Parroquia Nuestra Señora de los Remedios (Dagua)
Parroquia Nuestra Señora de la Providencia (Vipasa)
Parroquia Niño Jesús de Praga
Parroquia del Divino Niño
Parroquia Santa María del Valle
Parroquia San Matías Apóstol
Parroquia de Santa Rita de Casia
Parroquia de San Joaquín
Parroquia San Ignacio de Loyola
Parroquia San Alberto Magno
Parroquia Transfiguración del Señor

Otras fechas y lugares para ganar la indulgencia plenaria, son:
24 de marzo: Domingo de Ramos (Templos Parroquiales)
27 de marzo: Procesión de Paz y Reconciliación (Procesión de La Arquidiócesis de Cali)
30 de marzo: Vigilia Pascual (Templos Parroquiales)
10, 11,12 Y 13 de abril: Celebración del AÑO DE LA FE por zonas
7 de mayo: Peregrinación al Santuario de la Milagrosa
18 de mayo: Vigilia de Pentecostés (Jornada Arquidiocesana)
19 de mayo: Fiesta de Pentecostés (Templos Parroquiales)
25 de mayo: Peregrinación a Buga
2 de junio: Fiesta del Corpus Christi (Procesión de la Arquidiócesis
de Cali)
24 de noviembre: Clausura del AÑO DE LA FE (en los templos señalados del parágrafo No. 1)
Para lograr esta indulgencia, los fieles, además de excluir cualquier apego al pecado deberán cumplir las condiciones habituales (Confesión sacramental, Comunión eucarística, Oración según las intenciones del Sumo Pontífice).
Los fieles cristianos impedidos por razón de su edad o de grave enfermedad, podrán obtener igualmente la indulgencia plenaria si se
unen espiritualmente a las celebraciones jubilares o a las peregrinaciones, ofreciendo a Dios sus oraciones y dolores, arrepintiéndose de sus faltas, con la intención también de cumplir cuando le sea posible las tres condiciones habituales.
Se recomienda también tener en cuenta las Obras de Misericordia, de Penitencia o de Evangelización; tales como visitar a los enfermos, ancianatos u otra Obra Social entre los más pobres.

LEER,  REFLEXIONAR Y COMPLEMENTAR LO QUE YA TIENEN.










SEGÚN EL CATECISMO DE LA
IGLESIA CATÓLICA

X - LAS INDULGENCIAS
1471 La doctrina y la práctica de las indulgencias en la Iglesia están estrechamente ligadas a los efectos del sacramento de la Penitencia.
QUÉ SON LAS INDULGENCIAS:
"La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos."
"La indulgencia es parcial o plenaria según libere de la pena temporal debida por los pecados en parte o totalmente."
"Todo fiel puede lucrar para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias tanto parciales como plenarias".

LAS PENAS DEL PECADO

 1472 Para entender esta doctrina y esta práctica de la Iglesia es preciso recordar que el pecado tiene una doble consecuencia. El pecado grave nos priva de la comunión con Dios y por ello nos hace incapaces de la vida eterna, cuya privación se llama la "pena eterna" del pecado. Por otra parte, todo pecado, incluso venial, entraña apego desordenado a las criaturas que es necesario purificar, sea aquí abajo, sea después de la muerte, en el estado que se llama Purgatorio. Esta purificación libera de lo que se llama la "pena temporal" del pecado. Estas dos penas no deben ser concebidas como una especie de venganza, infligida por Dios desde el exterior, sino como algo que brota de la naturaleza misma del pecado. Una conversión que procede de una ferviente caridad puede llegar a la total purificación del pecador, de modo que no subsistiría ninguna pena.

 1473 El perdón del pecado y la restauración de la comunión con Dios entrañan la remisión de las penas eternas del pecado. Pero las penas temporales del pecado permanecen. El cristiano debe esforzarse, soportando pacientemente los sufrimientos y las pruebas de toda clase y, llegado el día, enfrentándose serenamente con la muerte, por aceptar como una gracia estas penas temporales del pecado; debe aplicarse, tanto mediante las obras de misericordia y de caridad, como mediante la oración y las distintas prácticas de penitencia, a despojarse completamente del "hombre viejo" y a revestirse del "hombre nuevo".
EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

1474 El cristiano que quiere purificarse de su pecado y santificarse con ayuda de la gracia de Dios no se encuentra solo. "La vida de cada uno de los hijos de Dios está ligada de una manera admirable, en Cristo y por Cristo, con la vida de todos los otros hermanos cristianos, en la unidad sobrenatural del Cuerpo místico de Cristo, como en una persona mística".

1475 En la comunión de los santos, por consiguiente, "existe entre los fieles -tanto entre quienes ya son bienaventurados como entre los que expían en el purgatorio o los que peregrinan todavía en la tierra- un constante vínculo de amor y un abundante intercambio de todos los bienes". En este intercambio admirable, la santidad de uno aprovecha a los otros, más allá del daño que el pecado de uno pudo causar a los demás. Así, el recurso a la comunión de los santos permite al pecador contrito estar antes y más eficazmente purificado de las penas del pecado.

1476 Estos bienes espirituales de la comunión de los santos, los llamamos también el tesoro de la Iglesia, "que no es suma de bienes, como lo son las riquezas materiales acumuladas en el transcurso de los siglos, sino que es el valor infinito e inagotable que tienen ante Dios las expiaciones y los méritos de Cristo nuestro Señor, ofrecidos para que la humanidad quedara libre del pecado y llegase a la comunión con el Padre. Sólo en Cristo, Redentor nuestro, se encuentran en abundancia las satisfacciones y los méritos de su redención (cf Hb 7, 23-25; 9, 11-28)".

1477 "Pertenecen igualmente a este tesoro el precio verdaderamente inmenso, inconmensurable y siempre nuevo que tienen ante Dios las oraciones y las buenas obras de la Bienaventurada Virgen María y de todos los santos que se santificaron por la gracia de Cristo, siguiendo sus pasos, y realizaron una obra agradable al Padre, de manera que, trabajando en su propia salvación, cooperaron igualmente a la salvación de sus hermanos en la unidad del Cuerpo místico".

OBTENER LA INDULGENCIA DE DIOS POR
 MEDIO DE LA IGLESIA

1478 Las indulgencias se obtienen por la Iglesia que, en virtud del poder de atar y desatar que le fue concedido por Cristo Jesús, interviene en favor de un cristiano y le abre el tesoro de los méritos de Cristo y de los santos para obtener del Padre de la misericordia la remisión de las penas temporales debidas por sus pecados. Por eso la Iglesia no quiere solamente acudir en ayuda de este cristiano, sino también impulsarlo a hacer obras de piedad, de penitencia y de caridad.
1479 Puesto que los fieles difuntos en vía de purificación son también miembros de la misma comunión de los santos, podemos ayudarles, entre otras formas, obteniendo para ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados.

LEER, REFLEXIONAR Y COMPLEMENTAR SU TRABAJO.

viernes, 12 de abril de 2013




LOS SIGNOS DE LA PASCUA
Cada signo tiene un significado profundo, que muchas veces se nos escapa. Vamos a tratar de acercarnos a algunos de los signos de la Pascua, pero antes de ello, tenemos que caer en la cuenta de que cada signo nos está hablando de Jesús, nos sitúa ante su presencia real en cada uno de nosotros, en la comunidad reunida en su nombre, en el sacerdote que preside la celebración, en la palabra que se proclama, en el pan y el vino que se nos regala como alimento.... Para prepararnos a participar con mayor intensidad la próxima Pascua, intentaremos recordar y reconocer algunos de los signos que vivimos en cada Misa y que nacen fundamentalmente de la Pascua de Jesús.
Pascua significa el paso de Dios que libera al pueblo. Es el compromiso de Dios con su pueblo, su alianza y contrato. Jesús se une a esta historia y la supera: establece un nuevo pacto, una alianza nueva y definitiva. Es la Pascua de Jesús, es la Nueva Alianza, es la Luz y la Vida para todos. A nosotros, que nos consideramos seguidores de Jesús, se nos invita a unirnos a El, a optar definitivamente por El. Celebramos la Pascua en la medida en que nuestra vida sea reflejo y actualización de la vida de Jesús. Nuestro seguimiento a Jesús ha de actualizar dos dimensiones: nuestra opción y adhesión personal a Jesús y nuestro compromiso por realizar lo que El hizo: crear la fraternidad. Y este camino lo hacemos como Iglesia. No somos islas separadas, somos una comunidad que refleja la vida de Jesús. Los signos de nuestras celebraciones solamente tienen sentido si los vivimos como pueblo de Dios, como Iglesia.
Textos para la oración. 
La Pascua judía: Exodo 12,1 – 14 La Pascua de Jesús: Mateo 26, 17-30
El signo de la Pascua: Juan 13, 1-17 Actualización de la Pascua de Jesús: 1 Cor. 11, 23-26.
Amo, Señor, tus sendas, y me es suave la carga (la llevaron los hombres) que en mis hombros pusiste; Pero a veces encuentro que la jornada es larga, que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste...
Mas entonces me miras.... y se llena de estrellas, Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas, con la cruz que llevaste me es dulce caminar.
  • EL SIGNO DE LA PALABRA
Las personas se comunican de muchas formas y en ellas se comprometen. La Palabra es, quizás, la expresión más humana de comunicación. Dios se quiere hacer comprensible para nosotros y nos habla con palabras que sean accesibles a nuestra realidad. Jesús es la Palabra de Dios, es el modo de hablar de Dios.
Las lecturas que se proclamas en cada Misa expresan la historia de esa Palabra de Dios, se nos presentan estas lecturas para que abramos nuestros ojos al proyecto de acción de Dios entre los hombres. Acudimos a la Palabra para descubrir y notar qué dice Dios y, sobre todo, qué quiere decirnos hoy y ahora. Porque la Palabra de Dios es una Palabra viva y eficaz hoy. Lo que dice se cumple: crea, da paz, ofrece esperanza....
La Palabra de Dios nos invita a acogerla con una actitud especial: apertura, escucha, respeto. De ese modo ponemos los medios necesarios para que esa Palabra entre en nuestro corazón y dé su fruto.
* A veces una frase de la Biblia te ha iluminado un aspecto de tu propia vida, )recuerdas alguna en particular?
*  Qué palabras de vida necesita hoy el mundo en que vives?
* Imaginate que es Dios quien siembra y que tú eres la tierra que acoge la semilla: )qué frutos puedes ofrecer a los demás?
Textos para la oración
Exodo 20, 1-21             Hebreos 1, 1-2              Juan 1, 1-14                   Juan 13, 34-35

  • EL SIGNO DE LA LUZ-TINIEBLAS
Descubrimos la necesidad de la luz cuando no la tenemos. De noche encendemos la bombilla para ver, si estamos en el monte la linterna para guiarnos y entrar en la tienda, cuando pasamos por un túnel los focos del coche nos orienta. Si vemos a un ciego que no percibe la luz caemos en la cuenta de su necesidad: alguien le ha de llevar de la mano.
Pero no solamente se ve con los ojos. La vida de pecado, es decir, la vida alejada de los demás y de Jesús es una vida en tinieblas, sin horizonte, sin claridad.

A veces decimos esto no lo veo claro, no veo lo que quieres decir.... En todos esos momentos somos ciegos, necesitamos que alguien nos ponga en el corazón una luz para iluminar nuestro futuro, nuestro camino.
Jesús se nos presenta como la luz que ilumina nuestra tiniebla, la esperanza que da sentido a la sinrazón de muchas decisiones equivocadas. Es una luz que no se agota que la recibimos y la transmitimos a los demás, como cuando encendemos nuestra vela y la ofrecemos a los demás. Solamente la persona que recibe la Luz de Jesús puede iluminar a los demás.
* Señala cuatro circunstancias de la vida que te rodea en que sientas falta de claridad y de luz.
* Aquí tienes tres lámparas encendidas: indica tres aspectos de tu vida que necesitan iluminarse.
* Comenta brevemente la siguiente frase de Jesús: Yo soy la Luz del mundo, quien me siga no caminará en tinieblas, antes tendrá la Luz de la vida (Juan 8, 12)
Textos para la oración
Génesis 1, 2         Isaías 9, 1         Juan 1, 4-5        Juan 12, 351      Juan 2, 11
·       EL SIGNO DEL AGUA
Desde hace algunos años hemos vivido una situación climatológica rara: una gran sequía y fuertes inundaciones. El agua, que es necesaria para la vida, falta. El agua, cuando se desborda, puede destruir, romper proyectos....
El antiguo pueblo judío busca la libertad de Egipto y rompe con esa situación atravesando el Mar Rojo. El paso por esa agua se convierte en un signo: refleja la muerte a una esclavitud y abre el nuevo camino de la libertad. Jesús, con su vida y su muerte, inicia la historia de un nuevo pueblo, la Iglesia, la comunidad de sus seguidores. De ahí que el agua del Bautismo sea para los seguidores de Jesús el signo del paso de la muerte a la vida, del egoísmo al amor, del yo al nosotros.
* Probablemente habrás asistido al bautizo de algún hermano, primo, sobrino. )Te has acordado de que una vez fuiste tú también bautizado? )Qué has sentido al recordarlo?
* Recuerda alguna de las siguientes experiencias: confirmación, pascuas, bautismo de algún familiar. )Has vivido ese momento como renovación de tu propio Bautismo?
* Hay momentos y circunstancias en que el agua no limpia, ni tampoco libera; las inundaciones, las tormentas repentinas, el lavarse las manos como Pilatos para evitar la propia responsabilidad. Señala cuatro momentos en que hayas vivido esta experiencia.
Textos para la oración
Exodo 14, 1-31      Exodo 17, 1-7      Juan 3, 1-9  Juan 7, 37       Juan 19, 31-37        Mateo 28, 19-20

  
·       EL SIGNO DEL PAN Y EL VINO
Cualquier celebración de fiesta, de aniversario, tiene siempre una expresión concreta en torno a la mesa: compartir una comida es una de las expresiones que más se repite en todos los pueblos como signo de alegría, gozo y unión. Un plato y un vaso tomados junto a las personas que se ama y se estima ayuda a crear un ambiente y una atmósfera realmente sinceros.
En su deseo de hablar un lenguaje que los hombres pudiéramos entender, también Dios quiso que en torno a una mesa se juntaran sus seguidores y compartieran una comida de fiesta. Con ello celebraban el Paso del Señor, la Pascua. Jesús deseó celebrar con sus amigos más íntimos esta Cena, su última cena entre los hombres, no sólo para compartir lo que habían vivido, sino también para ofrecer un nuevo camino, una nueva comida. Jesús quiso quedarse entre ellos como comida: esto es mi cuerpo, esta es mi sangre. Por estas palabras se hace alimento para que acudamos a El y tomemos fuerza para seguir Su camino.
Compartir entre nosotros el alimento de Jesús no es solamente asistir a una Misa y comulgar el pan de la Eucaristía. Ciertamente es eso y algo más: es compartir los gestos de Jesús, es hacer realidad su actitud de servicio, de perdón, de ayuda, de tolerancia....
Jesús nos dice que hemos de unirnos a El, hemos de comer su cuerpo y beber su sangre para que tengamos vida, una vida que no acaba, una vida que se transmite a los demás. Y en el día a día hemos de actualizar su presencia y sus gestos, conscientes de que la celebración de la Misa es la expresión más profunda de su Amor por todos los hombres.

* Señala los momentos en que el pan y el vino se hacen presentes en la Misa. Recuerdas algunas de las
palabras que acompañan a estos signos?
* Jesús comparte su Vida y Amor a través del pan y el vino.   Cuáles son los signos con los que compartes
tu vida?   Con quién lo haces?

*Señala un gesto de compartir en cada uno de los siguientes aspectos de tu vida:
Familia..................................
Amigos..................................
Estudio/trabajo.....................
Descanso..............................
* Te acuerdas realmente, y no sólo de memoria, de los que tienen poco, de los pobres, de los marginados....?  Cuándo?
Toda la Vida de Jesús fue un gesto de compartir. )Y tu vida?  Compartes de vez en cuando, cuando te recuerdan una campaña o, por el contrario, toda tu vida es una actitud de entrega?
LEER, REFLEXIONAR Y ELABORAR RESUMEN

viernes, 29 de marzo de 2013





BIOGRAFIA  DEL PAPA  FRANCISCO
VIDA ANTES DEL PAPADO
PRIMEROS AÑOS

Jorge Mario Bergoglio nació el seno de una familia católica el 17 de diciembre de 1936, en el barrio porteño de Flores, siendo el mayor de los cinco hijos del matrimonio formado por Mario José Bergoglio (contador, empleado en el ferrocarril), nacido en Portacomaro, provincia de Asti, que tuvo que emigrar de Italia debido al avance delfascismo;13 y Regina María Sívori (ama de casa), nacida en Buenos Aires, hija de también inmigrantes procedentes del Piamonte y Génova.14 15 María Elena Bergoglio es la única de sus hermanos todavía con vida.
Sus padres lo bautizaron el día de Navidad de 1936 en la Basílica San Carlos Borromeo y María Auxiliadora del barrio de Almagro en Buenos Aires, y durante su infancia fue alumno de sexto grado en el colegio salesiano de la localidad de Ramos Mejía.
Posteriormente estudió en escuela secundaria industrial Escuela Nacional de Educación Técnica N.º 27 Hipólito Yrigoyen en la que se graduó como técnico químico, tras lo cual estuvo trabajando en el laboratorio Hickethier-Bachmann, realizando análisis bromatológicos destinados a controlar la higiene de productos alimenticios. Ya en esa época sentía una fuerte vocación religiosa. En su juventud, una enfermedad hizo que fuese sometido a una operación quirúrgica en la que le fue extirpada una porción de pulmón. A pesar de ello, el papa Francisco goza en la actualidad de buena salud y según los médicos, el tejido que le falta a su pulmón no tiene impacto significativo en su salud. La única preocupación sería una disminución en la reserva de la respiración si llegara a padecer una infección respiratoria.
ELECCIÓN AL PAPADO
Artículo principal: Cónclave de 2013.
Antecedentes
Durante el cónclave de 2005 parece que fue uno de los cardenales más votados. Corrió el rumor de que pidió que no votaran por él, con lo que declinó el papado.
 Durante el cónclave de 2013 se lo consideró como un candidato reformista, con edad y capacidad para limpiar la curia. A pesar de ello, no figuraba entre los papables más sonados.
ELECCIÓN
El 13 de marzo de 2013, el cardenal Bergoglio fue elegido sucesor de Benedicto XVI a las 19:06 del segundo día del cónclave, en la quinta ronda de votaciones.
 Es el primer papa de procedencia americana y el primero que no es nativo de Europa, Oriente Medio o el norte de África. También destaca por ser el primer pontífice no europeo desde el año 741, año en el que falleció Gregorio III, que era de origen sirio. Además, es el primer papa perteneciente a la Compañía de Jesús. Tomó el nombre de Francisco —en ocasiones reproducido incorrectamente como Francisco I y, en su primera aparición pública, elevó una oración por su antecesor, el papa emérito Benedicto XVI. Acto seguido, dijo que comenzaba «un camino», y pidió a los fieles que rezaran «unos por otros para que haya una gran fraternidad». «Espero que este camino de la Iglesia que hoy comenzamos sea fructífero para la evangelización». Además, pidió una oración en silencio por él para que Dios le ayudara en su labor.
Hermanos y hermanas, buenas tardes. Sabéis que el deber del cónclave era dar un obispo a Roma. Parece que mis hermanos Cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo; pero aquí estamos. Os agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su obispo. Gracias. Y ante todo, quisiera rezar por nuestro obispo emérito, Benedicto XVI. Oremos todos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo proteja. (Padre nuestro. Ave María. Gloria al Padre). Y ahora, comenzamos este camino: obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad. Deseo que este camino de Iglesia, que hoy comenzamos y en el cual me ayudará mi Cardenal Vicario, aquí presente, sea fructífero para la evangelización de esta ciudad tan hermosa. Y ahora quisiera dar la bendición, pero antes, antes, os pido un favor: antes que el obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la bendición para su obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mí... Ahora daré la bendición a vosotros y a todo el mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. (Bendición). Hermanos y hermanas, os dejo. Muchas gracias por vuestra acogida. Rezad por mí y hasta pronto. Nos veremos pronto. Mañana quisiera ir a rezar a la Virgen, para que proteja a toda Roma. Buenas noches y que descanséis.
NOMBRE Y EMBLEMAS
 Escudo del papa Francisco. Elemblema IHS es el símbolo de los jesuitas y representa a Cristo, la estrella dorada representa a la Virgen María y el ramo de nardos se asocia con san José.
 Escogió el nombre de Francisco como su nombre pontifical en honor a San Francisco de Asís, un santo italiano que en el siglo XIII fundó la Orden Franciscana y que se caracterizó por su entrega a los pobres y su humildad extrema.
 El papa declaró posteriormente a la prensa que le gustaría «una Iglesia pobre y para los pobres» al explicar el porqué de su opción por el nombre de Francisco de Asís: «Para mí es el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la Creación».
Francisco escogió como lema y escudo papales los mismos que tenía como obispo y cardenal. Su lema, Miserando atque eligendo («Lo miró con misericordia y lo eligió»), proviene de una homilía de san Beda el Venerable: Vidit ergo Iesus publicanum, et quia miserando atque eligendo vidit, ait illi, Sequere me («Jesús vio al publicano, y lo vio con misericordia y lo eligió, y le dijo "Sígueme"»).

PAPADO
Tratamientos papales de Francisco
Tratamiento de referencia         Su santidad
Tratamiento oral        Su santidad
Tratamiento religioso        Santo padre
PRIMEROS ACTOS
El 14 de marzo de 2013, un día después de ser elegido, dio su primera misa como pontífice en la Capilla Sixtina. Lo hizo alternando latín e italiano sin la ayuda de escritos, con un tono didáctico y gesticulando abundantemente. Respecto a los asuntos que trató, hizo un llamamiento a proclamar el mensaje de Jesucristo, para evitar ser considerados simplemente como una «ONG compasiva». Además, destacó la necesidad de que la Iglesia se aleje de lo mundano edificándose sobre el Evangelio y la piedra angular de Cristo, y no «como los castillos de arena que hacen los niños que se derrumban fácilmente».
Uno de los periodistas presentes le pidió unas palabras para Colombia:
«En su país hace falta que sumen comprensión, tranquilidad y perdón. Solo así lograrán la paz que tanto necesitan y están buscando».
La misa de inauguración del pontificado del papa Francisco tuvo lugar el 19 de marzo de 2013, festividad de san José.
Durante la ceremonia le fue colocado el palio y entregado el anillo del pescador, que no es de oro como era habitual, sino de plata dorada, y en su homilía, Francisco habló del poder que otorgó Cristo a San Pedro: «Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio», afirmó, considerando la figura del papa como alguien que «debe poner sus ojos en el servicio humilde» y «abrir los brazos para custodiar a todo el pueblo de Dios y acoger con ternura y afecto a toda la humanidad, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más pequeños».
El 23 de marzo el papa Francisco visitó a su predecesor, el papa emérito Benedicto XVI, en Castel Gandolfo, a donde se desplazó en helicóptero. La visita, de tres horas de duración, tuvo carácter privado. El actual y anterior pontífices oraron juntos en una capilla dedicada a la Virgen de Częstochowa y, aunque Benedicto quiso cederle un puesto preeminente, el recién elegido papa le pidió que se sentase con él, alegando que «somos hermanos». Según el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, Francisco regaló a su antecesor un icono de Nuestra Señora de la Humildad, «en honor a la humildad demostrada» por el anterior papa al presentar su renuncia. Posteriormente, tuvieron una reunión privada en la biblioteca de la residencia papal, y comieron juntos antes del regreso de Francisco al Vaticano.87 Se trató de un hecho insólito ya que nunca antes en la historia de la Iglesia se habían encontrado un papa y su predecesor emérito.